1. Personalización de la relación con el cliente; interés prioritario de sus necesidades y requerimientos de un servicio de calidad.
2. Presentación de normas y procedimientos internos en beneficio del cliente más que como “imposiciones reglamentarias”
3. Coordinación interna en beneficio de los clientes, para lograr un servicio de alta calidad.
4. Orientación hacia el cumplimiento de objetivos y resultados de la empresa, más que al desempeño funcionario.
5. Organización interna y ambiente de trabajo compatibles con los servicios prestados.
6. Incentivar la creatividad en la solución de problemas.